Nuevo Lunes, nuevo año y nuevas intenciones!
- Flor

- 18 ene 2022
- 3 Min. de lectura

Cada año nuevo viene acompañado con una larga lista de buenas intenciones, nuevas metas y proyectos. Pero estos propósitos que nos planteamos se asocian con nuevas rutinas y, para mantenerlas, no alcanza solo con nombrarlas. Incorporar hábitos nuevos y desconocidos hasta el momento suele conllevar un esfuerzo. Cuanto más propicias sean las circunstancias para comenzarlos, mejor nos adaptaremos a ellos. Y de ahí la importancia de elegir bien el momento.
“Para muchas personas el momento estelar para el cambio de hábitos es el comienzo del año. Sin embargo, al cerebro no le preocupa cuándo empezamos a sistematizarlo. Lo que necesita el sistema nervioso para mantenerlos es crear o consolidar circuitos que faciliten el desarrollo de las actividades rutinarias”, indica José Antonio Portellano Pérez, neuropsicólogo.

Escribí tus intenciones!
Les voy a contar algo de mi vida personal. El ultimo Sábado de cada año me reúno con tres amigas muy queridas, ese día compartimos un almuerzo o una cena y anotamos en un papel que intenciones tenemos para el año que viene. Esta idea la propuso mi gran amiga Andrea, astróloga y directora de una escuela de Astro & Tarot llamada "Vibración Astral".
Al principio me resulto algo extraño, si bien siempre me planteo nuevas metas,no estaba familiarizada con la idea de anotarlo y reflejarlo sobre un papel. Una vez que cada una escribe sus intenciones, lo guardamos en un cofre y luego de un año abrimos el cofre para saber si cumplimos con esas intenciones.
Te invito a que agarres un lápiz y un papel. Te quedes unos minutos con los ojos cerrados, en silencio y visualices desde lo mas profundo de tu ser que intenciones realistas tenes para este año.Estas intenciones pueden estar relacionadas con la familia, el amor,el dinero, el trabajo, los viajes, la salud, etc. Escribilas una vez que las hayas visualizado y guardalo en tu mesita de luz.
¿MEJOR EL LUNES?
A priori, el comienzo de la semana parece ser el mejor momento para hacer borrón y cuenta nueva. En términos generales, el lunes es un día más asequible, porque viene precedido de un fin de semana en el tuvimos más tiempo para el descanso y también para la reflexión. Sin embargo, este es el día en el que volvemos al trabajo y en algunos casos aparece un cierto desasosiego y sensación de hastío provocada por los días laborables que le siguen.
Pensamos en los Lunes como una especie de hoja en blanco, perfecta para arrancar propósitos. Una de las razones de este efecto se debe a la percepción del lunes como un nuevo comienzo, similar a un mini Día de Año Nuevo. Las personas tenemos otros comportamientos durante el fin de semana, por lo que el lunes lo asociamos como un restablecimiento de salud.
¿Y SI ROMPEMOS EL MITO?
Utilizar el lunes como un momento de reseteo puede llevar a cierto fracaso planeado. La lógica de este comportamiento se basa en que, si se falla, la semana siguiente habrá una nueva oportunidad para comenzar.
Quizá el lunes es un día en el que tenemos demasiada carga y expectativas encima. Deberíamos decidirnos y comenzar ya, independientemente del día de la semana que sea.
En general, el éxito de un cambio de hábitos lo determina un conjunto de factores, entre los que destaca la motivación y la perseverancia. “Cuando la necesidad de generar nuevas rutinas viene impuesta desde el exterior, es más probable que se abandonen las conductas iniciadas antes de producirse una sistematización” de las mismas, es decir, antes de convertirlas en hábito, alerta Portellano.
Los expertos coinciden en que el día en que se inicie el cambio de conductas no es determinante para el éxito. Debe ser un día en el que no tengas grandes preocupaciones o dificultades logísticas para dedicarle tu atención a la actividad.
Existen otros aspectos que mejoran el ratio de éxito a la hora de lograr que la rutina introducida se instale como hábito en nuestra vida, como hacerlo de forma paulatina. “Si pretendemos generar nuevos hábitos empezando de un modo intensivo es probable que poco a poco vayamos disminuyendo la intensidad de la motivación y terminemos por abandonar la actividad. El cerebro no aprende intensivamente, sino extensivamente”, asegura Portellano.
En resumen: no hay efecto lunes que funcione sin dedicación, esfuerzo y perseverancia.
.png)



Comentarios