¿CONSTANCIA O MOTIVACIÓN?
- Flor

- 7 ene 2022
- 4 Min. de lectura

Hace un tiempo hice una encuesta a varias personas con el objetivo de saber cuales eran sus objetivos, que grado de motivación y constancia tenían.
Por supuesto que hubo una gran variedad de respuestas pero la mayoría de las personas que no lograban organizarse o entrenar de forma constante terminaron tirando la toalla. Que pena no?
La verdad que es difícil llevar a cabo una nueva meta y conseguirlo, Todos comenzamos con muchas ganas los nuevos desafíos. La motivación es alta y el ánimo también, pero a medida que van pasando los días, la motivación va cayendo y la ilusión también. No tenes fuerza para ser constante y abandonás lo que un día comenzaste con muchísimas ganas.
¿Por qué sucede esto?
Vamos con un ejemplo, te pones como objetivo salir a caminar todos los días durante una hora. La mayoría de las personas que se plantean nuevas metas, depositan todas sus esperanzas en la motivación ya que es normal que al comenzar cualquier cosa nueva, el nivel de motivación esté muy alto.
En esos primeros comienzos, es fácil encontrar tiempo y ganas. Tenés en tu mente el resultado que vas a conseguir y… eso te encanta. No hay nada que te pare. En el caso de nuestro ejemplo, los primeros días estás deseando que llegue la hora de salir a caminar.
Cuando llega ese momento, te pones ropa deportiva y adelante, a realizar ejercicio. Terminas algo cansadx, pero el esfuerzo valió la pena.
A medida que van pasando los días, la cosa se pone más complicada. Ya el fin de semana no salís a caminar porque arreglaste algo con amigos, y el lunes… ufff, cuánto cuesta. El martes lo hacés pero de mal humor. Miércoles y jueves lo conseguís, hasta el viernes, que comenzas a poner excusas. Como no ves grandes resultados en el poco tiempo que llevás haciendo ejercicio, te cansás, y tres semanas después ya no tenés ni ganas de seguir.
La pregunta del millón: ¿Qué te hace no ser constante?
¿Qué te provoca no ser constante? O dicho en otras palabras: ¿qué es lo que hace que tires la toalla y te desmotives por el camino?
Quiero que entiendas que la constancia o tu falta de constancia no es algo que sos, sino algo que hacés.
Es la consecuencia de hacer o no hacer algo.
La falta de constancia no es una causa que provoca que abandones las cosas a mitad de camino, sino que es la consecuencia de lo que te decís a vos mismo, de cómo enfocás tu objetivo o de cómo no lo enfocaste,
Es el resultado de las decisiones que tomás en tu cabeza.
La falta de constancia es un resultado. Por lo tanto, si querés dejar de tirar la toalla y lograr ser constante por donde de verdad tenes que empezar es en saber por que llegaste a ese resultado o mejor dicho..porque no llegaste!
El principal motivo por el que la mayoría de las personas fracasan es porque intentan adquirir nuevos hábitos (para ser constantes) sin haber entendido antes qué les provocó llegar a donde están ahora.
Si no sabes de dónde te viene tu desmotivación, qué te provoca decir «mañana empiezo», o no tomarte en serio tus objetivos, difícilmente vas a poder sustituir unos hábitos por otros. Tiene toda la lógica del mundo, ¿no?
¿Y cuál es la clave?
Hay dos motores que nos hacen conseguir nuestros objetivos: La motivación y la constancia.
La motivación: Es aquel motor que nos hace arrancar, el que nos ayuda a iniciar cualquier proyecto y nos proporciona el impulso, la energía y la ilusión para comenzar.
La constancia: Es aquel motor que consigue los objetivos.
Y si es tan fácil… ¿por qué fallamos tanto y no conseguimos nuestros objetivos?
Jejeje, esta es la clave. No conseguimos nuestros objetivos porque la mayoría de las personas depositamos todas nuestras esperanzas de éxito en la motivación.
Si depositás todas tus esperanzas en la constancia cada día te vas a acercar un poco mas a tu objetivo final. Lo vas a hacer con mayor o menor entusiasmo, con más o menos ganas, pero lo conseguirás. Un día, y otro, y otro, y otro, y otro, y otro… es la única manera de llegar a conseguir tus metas, sea cual sea. Van a haber días con más ganas, y otros días… en los que la jornada haya sido dura en el trabajo o en casa, y sea complicado comenzar, pero lo harás.
Esta es la clave para conseguir el éxito en aquello que te propongas. No deposites todas tus esperanzas en la motivación para alcanzar tus metas. La motivación está fantástica para comenzar, pero lo que realmente te llevará a conseguir tu meta es la constancia.
CONSEJOS PARA SER MÁS CONSTANTE
Para alcanzar esa constancia o disciplina mencionada, hay que establecer unos nuevos hábitos en nuestras rutinas diarias.
1. Identificá que es lo que querés cambiar. Escribe en una nota todos los hábitos nuevos. Es mejor hacer una lista con 3 o 4 cosas que puedas ir cambiando poco a poco. Por ejemplo, tomar más agua al día.
2. Creá un plan. Ahora que sabemos qué queremos cambiar, tenemos que pensar en cómo realizarlo. En el ejemplo anterior, alcanzaría con dejar una botella a mano.
3. Establecé un recordatorio. Es verdad que a veces estamos más estresados y nos olvidamos de nuestro objetivo. Es fácil recordarlo mediante una nota o incluso una alarma en el celu.
4. Medí tus avances. Recordá poner objetivos a corto plazo para no caer en la desmotivación.
5. Celebrá tus avances.
.png)



Comentarios